El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recibido este jueves en la Casa Blanca a uno de sus aliados más preciados en Latinoamérica, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien acaba de recibir el aval de su partido para un tercer mandato después de aprobar una reforma legal para eliminar el límite a la reelección. La reunión se celebró a puerta cerrada y la Casa Blanca apenas dio detalles del encuentro más allá de precisar que ambos mandatarios trataron temas relacionados con la inmigración y la seguridad.
La reunión refleja la estrecha sintonía entre ambos mandatarios, que coinciden en su visión migratoria y en la estrategia de la lucha contra el crimen organizado. Ambos países han afianzado la colaboración en estas agendas políticas desde que Trump regresó al Despacho Oval.
Se trata de la segunda visita de Bukele al Despacho Oval después del viaje que realizó a Washington en abril del año pasado, a los tres meses del regreso de Trump al poder.
Bukele también participó en la cumbre bautizada como Escudo de las Américas, celebrada el pasado marzo en el complejo de Trump National Doral en Florida. A la cita acudieron otros líderes derechistas del hemisferio occidental, como denomina Trump al continente americano, para escenificar “un club de aliados de confianza” de Estados Unidos para afrontar desafíos de seguridad. En el encuentro participaron también el presidente de Argentina, Javier Milei; de Ecuador, Daniel Noboa, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, entre otros.
