• 4 junio, 2026 3:18 AM

La Cámara de Representantes aprueba resolución para limitar poderes de guerra en Irán y desafía a Trump.

Jun 3, 2026

Washington, D.C., 3 de junio de 2026. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles una resolución de poderes de guerra destinada a frenar la participación militar estadounidense en Irán, en una decisión considerada como una de las reprimendas más significativas al presidente Donald Trump desde el inicio del conflicto.

La medida fue aprobada con una votación de 215 votos a favor y 208 en contra, gracias al apoyo de cuatro legisladores republicanos que se unieron a los demócratas para respaldar la iniciativa. La resolución busca obligar al Ejecutivo a retirar las fuerzas estadounidenses de las hostilidades contra Irán, salvo que exista una autorización explícita del Congreso.

El proyecto representa el primer éxito legislativo de quienes han cuestionado la legalidad y conveniencia de la intervención militar iniciada hace más de tres meses. Legisladores de ambos partidos han expresado preocupación por el aumento de los costos económicos de la guerra, el impacto sobre los precios de la energía y la ausencia de una autorización formal del Congreso para mantener las operaciones militares.

La resolución fue impulsada por el congresista Gregory Meeks, quien argumentó que la Constitución otorga al Congreso la facultad de autorizar conflictos armados prolongados. Los promotores de la medida sostienen que la intervención en Irán ha excedido los límites establecidos por la Ley de Poderes de Guerra.

Aunque la aprobación en la Cámara constituye una derrota política para la Casa Blanca, el futuro de la resolución aún es incierto. La propuesta deberá superar nuevos obstáculos en el Senado y podría enfrentar desafíos legales relacionados con el alcance de la autoridad presidencial como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

La administración Trump ha defendido la operación militar argumentando que es necesaria para impedir que Irán fortalezca sus capacidades nucleares y para proteger los intereses estratégicos de Estados Unidos en la región. Sin embargo, el creciente descontento dentro del Congreso refleja una mayor presión política para encontrar una salida diplomática al conflicto.

Analistas consideran que la votación marca un punto de inflexión en la relación entre el Congreso y la Casa Blanca, al evidenciar una disposición cada vez mayor de legisladores republicanos a desafiar al presidente en asuntos de política exterior y seguridad nacional.