¡Creída, orgullosa, altanera! – grito mi abuela detrás de mi –
Si supieras abuela, que por las noches cuando estoy destrozada y sola, ¡lo único que hago es doblarme en el piso y pedir al creador que me dé fuerzas para caminar erguida el siguiente día!
Por qué, aunque no se lo diga a nadie, hay días en que me pesa el levantarme, me pesa el hecho de caminar, me pesa mi sonrisa y mi hablar.
No soy creída, simplemente hay días que no quiero ver a nadie.
No soy orgullosa, simplemente solo yo sé que me cuesta lo poco que tengo.
No soy altanera, pero tengo claro que el único que me vera tirada en el piso pidiendo y clamando con el corazón abierto de par en par, será mi DIOS mi creador.
Porque es con él, con quien yo puedo ser simplemente humana.
Escrito un 6 de febrero de 2022

Haydeé Arreaga
Escritora.
