Moscú. Las autoridades rusas emitieron una orden de búsqueda internacional contra Pavel Durov, fundador y director ejecutivo de la plataforma de mensajería Telegram, tras acusarlo de presunta complicidad en actividades terroristas.
De acuerdo con el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), la aplicación habría sido utilizada por grupos vinculados a operaciones de sabotaje, reclutamiento y otros actos que, según Moscú, representan una amenaza para la seguridad nacional. Las autoridades sostienen que Telegram no tomó las medidas necesarias para impedir el uso de la plataforma con esos fines.
La orden de búsqueda marca una nueva escalada en las tensiones entre el gobierno ruso y Telegram, una de las aplicaciones de mensajería más utilizadas a nivel mundial. Aunque la plataforma ha enfrentado restricciones en Rusia en distintas ocasiones, continúa siendo utilizada por millones de usuarios, incluidos organismos gubernamentales y medios de comunicación.
Durov, quien abandonó Rusia en 2014 y actualmente reside fuera del país, posee ciudadanía francesa y de los Emiratos Árabes Unidos. Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre su paradero, mientras que las autoridades rusas indicaron que buscarán su localización mediante mecanismos de cooperación internacional.
La investigación se produce en medio del endurecimiento de las políticas del Kremlin sobre el control del espacio digital y las plataformas de comunicación, especialmente en el contexto del conflicto con Ucrania. Según las autoridades rusas, diversos canales de Telegram habrían sido utilizados para coordinar actividades consideradas terroristas dentro del territorio ruso.
Hasta el cierre de esta edición, Telegram no había emitido un comunicado oficial sobre las acusaciones. Pavel Durov, por su parte, reaccionó en sus redes sociales cuestionando las acciones del gobierno ruso y rechazando las imputaciones en su contra.
